Algo-Americano

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Cristóbal Colon la descubrió; de Américo Vespucio recibió su nombre. América. Una extensa masa de tierra con océanos a ambos lados. Va de un Polo al otro.

La única separación en todo su territorio fue hecho por el hombre para permitir que barcos naveguen de un océano al otro.

Cientos de millones de seres humanos habitan su superficie. Esos hombres y mujeres que viven sobre ella hablan Español, Inglés, Francés, Portugués y varios idiomas indígenas y nadie sabe a ciencia cierta cuantos dialectos.

Los hay blancos y negros y mestizos. Abundan los indios quienes a pesar de ser los legítimos pobladores de esta tierra son los más explotados.

Los Americanos. Eso somos. Auténticamente Americanos. Somos los de América. Desde Alaska (que era de Rusia), atravesando Canadá (que era de Inglaterra) y cruzando Estados Unidos (que fue de España, Inglaterra, Francia y Holanda por partes) y México (que fue de España y de Francia) y toda la parte central hasta llegar al sector sureño que termina con Chile y Argentina y si uno da un salto grande cae en la Antártica.

Un buen trozo de este mundo, esta América nuestra. Grande en tamaño y más grande aun en historia. Un extenso territorio y una dramática historia de los cuales varios países pretendieron algún día ser sus dueños.

Pero, no todos somos Americanos ante los ojos de algunos. Para un buen sector de los Americanos, un selecto grupo es más Americano que los demás.

Yo fui Cubano y soy Americano. Yo no soy Cubano-Americano.

Hace muchos más años de los que yo llevo vivo en América, por alguna absurda razón, alguien decidió que los Americanos eran aquellos que nacieron al norte de México y al sur de Canadá. En ese país que muchos dicen no tiene nombre. Sin embargo, el único, creo, que tiene a América como nombre: Estados Unidos de América.

 

Pero aun así, no son pocos los que insisten en que es un país sin nombre. Dicen que son un grupo de 50 estados agrupados bajo un gobierno central que no está en ninguno de los 50 estados. Y dos de esos estados no están ni siquiera en su territorio continental.

Y no todos los que han nacido aquí en estos Estados Unidos de América son considerados como Americanos. Algunos son menos Americanos que otros.

Los que han nacido aquí y tienen la piel negra han ido de ser esclavos a negroides a simplemente negros a Negro-Americanos y ahora algunos se han declarado Africano-Americanos.

Cuando comenzaron a llegar extranjeros en busca de una mejor vida fueron recibidos por Americanos que los trataban peor que a esos negros.

Con el pasar del tiempo estos inmigrantes se establecieron y se casaron y les nacieron hijos en esta tierra. Esos hijos crecieron y se les llamo Algo-Americanos. Si sus padres eran de Italia, Italo-Americanos; si eran de Irlanda, Irlandés-Americanos.

Curiosamente, esos que así los bautizaban eran igualmente Algo-Americanos porque sus padres o abuelos habían venido de algún otro lugar.

Los nativos de esta tierra, los llamados Indios, ya habían sido escondidos en alguna reservación. Y aun hoy son los más maltratados e ignorados de todos. Interesante, ¿no?

El tiempo siguió su paso y las generaciones también. Los Algo-Americanos con más influencia se quitaron el Algo y se convirtieron en los Americanos; los únicos; los guardianes de la casta; los vigilantes de la pureza étnica.

Y de pronto ya eran menos los Algo-Americanos. Se limitaba a ciertos grupos que, en opinión de esos guardianes, no calificaban para que se les retirara el Algo de sobrenombre.

México-Americanos, por ejemplo. Algunos de estos pueden haber nacido aquí y pueden haber sido producto de antepasados que nacieron aquí y pueden trazar su línea genealógica seis, siete generaciones; pero no importa, no son puros. Son México-Americanos.

Y ahora han surgido los Cubano-Americanos. No tengo la menor idea como comenzó esto. Cuando yo me fui de Miami en 1980 no recuerdo eso de Cubano-Americano. Pero me da la impresión que la odisea del Mariel es la causa.

Los Cubanos de la primera ola quisieron mantenerse lo mas lejos posible de los Marielitos y alguien inventó eso de Cubano-Americanos.

Yo no nací en Estados Unidos. Yo nací en Cuba. Pero todos los momentos significativos de mi vida han sido aquí, en Estados Unidos. No sé de qué ola soy. Apenas tengo lejanos recuerdos de mi temprana niñez en Cuba. Fui cubano; soy estadounidense.

Mis hijos y mis nietos son todos Estadounidenses y Americanos. No son Cubano-Americanos. Su padre y su madre nacieron en Cuba pero no son de Cuba; el origen de ellos puede decirse que es Cubano, pero ellos son nacidos en Estados Unidos, uno de los países de América.

Mi primer nieto, hijo de mi hija y un estadounidense (Texano) no es un cubano-americano. Mi nieto es estadounidense y americano.

Desi Arnaz no era Cubano-Americano. Desi era un cubano y era americano y adoptó la ciudadanía Estadounidense como han hecho cientos de miles de personas que han nacido en Cuba; como han hecho millones de personas que han nacido en algún otro país de este mundo.

Me es curioso que los hijos de Desi ( Desi Jr. y Luci) no son catalogados como cubano-americano. Desi tampoco nunca fue descrito como cubano-americano; siempre como cubano aunque ya era ciudadano de Estados Unidos.

Geraldine Ferraro fue objeto de mucha atención en 1984 cuando fue seleccionada como candidata a la vice-presidencia de Estados Unidos. No recuerdo que se le haya prestado mucha atención al hecho que era la primera vez que una persona Italo-Americana aspiraba al puesto. ¡No! La atención se debió a que era la primera mujer en hacerlo.

Esto de Algo-Americano es muy selectivo. No escucho ni leo por ahí mucho sobre Ingleses-Americanos. Como ellos son los que conforman la inmensa mayoría de esos clubes de Guardianes de la Pureza étnica, ellos se consideran americanos sin el Algo. Igual los Germano-Americanos.

Aquellos de nosotros que hemos nacido en alguno de los países de América donde predomina el idioma español tenemos otro problema. Nos quitan nuestra nacionalidad; nos separan de nuestra patria de origen y nos amontonan en una nueva clasificación también inventada por esos vigilantes y guardianes de la pureza étnica. (Pero tengan siempre presente que eso ocurre solo si la perdona lo permite.)

No nos permiten el uso del Algo delante de Americano. Ni siquiera se nos concede eso de Peruano-Americano o Costarricense-Americano o Brasileño-Americano. Para los guardianes somos Hispanos. En algunos casos tal vez se nos llama Hispano-Americanos o simplemente Latinos.

¿Quién diablos inventó esto? ¿Y por qué?

Martin Sheen, el célebre actor cuyo verdadero nombre es Ramón Estévez no es presentado como Hispano-Americano. Bob Hope, que nació en Inglaterra, nunca ha sido descrito como Inglés-Americano. George Stanford Brown, un actor/director negro nació en Cuba. ¿Qué es? ¿En qué categoría lo ponemos?

El origen de Billy Crystal, el actor cómico, es ruso. Igualmente de origen Ruso era Natalie Wood, la desaparecida actriz. ¿Recuerdan ustedes a alguien referirse de ella como Rusa-Americana?

Con frecuencia leo o le escucho a alguien decir, que Andy García y Gloria Estefan son cubano-americano pero nunca he leído que Lalo Schifrin es Argentino-Americano o que el basquetbolista Patrick Ewing es Jamaiquino-Americano.

Pero Hakeem Olajuwon, otro celebre jugador de Básquetbol, siempre es presentado como Nigeriano aunque se naturalizó como ciudadano Estadounidense.

Este sistema es selectivo y es selectivo sin consistencia o lógica. Algunos son Algo-Americano y otros no. Algunos nunca serán ni Americanos ni Algo aunque lo sean legalmente.

Todos somos americanos si nuestras raíces y nuestro origen están en algún rincón de este continente. ¡Si! Continente, no continentes en plural.

Esa es otra cosa que alguien por conveniencia decidió adoptar. Según algunos, hay dos continentes por aquí; Norte-América y Sur-América. Pobrecitos los que viven de Panamá a Guatemala; están en un Limbo Continental porque yo no he oído nunca del Continente Centro-Americano.

América es solo una. Un continente. La geografía así lo dicta y así es.

Europa es un Continente. No existe el Continente Nor-Europeo o el Sur-Europeo; ni tampoco el Continente Nor-Asiático o Sur-Africano.

Esto es una arbitrariedad sin mucha lógica o sentido común. Según el diccionario, la palabra continente significa una extensa superficie terrestre rodeada de agua. Si aceptamos esa definición, África es un Continente; América es un Continente. Europa-Asia es un continente. Australia es una isla bien grandota y ¿a quién le importa lo que Inglaterra es?

Por lo tanto, es mi arbitraria decisión llegar a la conclusión que en este mundo hay tres continentes: América, África y Euro-Asia. Todo lo demás cae en cualquier otra categoría que otro quiera inventar. Les concedo ese derecho.

En resumen, no hay tal cosa de Algo-Americano. Somos americanos porque somos de este Continente que se llama América. Y cada uno es lo que sea según donde haya nacido y de la ciudadanía que haya adoptado. Y más importante aún, lo que uno sienta. Y punto.

En el caso mío: Humano, masculino, heterosexual, derecho, caucásico, Americano, Estadounidense, esposo, padre, abuelo, hermano, amigo y algunas cosas más. Pero nunca Algo-Americano.